¿Sabías que tener sed es uno de los síntomas de deshidratación? La deshidratación sucede cuando has gastado o perdido más líquido del que tu cuerpo ha almacenado.
Esta agua u otros fluidos perdidos a través del sudor, la orina, el vómito o la diarrea son necesarios para que nuestro cuerpo pueda llevar a cabo sus funciones normales, por lo que, si no repones todo lo que perdiste, te acabarás deshidratando.
Por este motivo, es importante hidratarse correctamente a lo largo del día y saber detectar los diferentes síntomas de deshidratación a tiempo.
Síntomas de deshidratación: ¿cómo saber si lo estás?
Naturalmente la sed es el signo principal para saber si estás deshidratado, pero ¿sabías que existen otros? Y, ¿sabías que no son iguales en adultos y en niños?
Signos de deshidratación en adultos
Los adultos pueden experimentar una variedad de signos, que van desde leves hasta graves, dependiendo del nivel de deshidratación. Entre los síntomas de deshidratación en adultos más comunes se encuentran:
- Sed excesiva, boca seca o pegajosa: suele ser una de las primeras señales de alerta.
- Orinar menos de lo habitual o que la orina sea de color oscuro: esto se debe a una alta concentración de residuos en el organismo.
- Fatiga: el cuerpo se esfuerza más al carecer de agua suficiente.
- Mareos o confusión: la carencia de agua provoca presión arterial baja.
- Piel seca, fría o arrugada: es una señal de que nuestro cuerpo está priorizando la hidratación de órganos vitales frente a la de nuestra piel.
Signos de deshidratación en niños o lactantes
En los niños, los signos pueden variar ligeramente y ser más difíciles de detectar, especialmente en bebés. Algunos de los síntomas de deshidratación en niños y lactantes más destacados incluyen:
- Humor irritable: cambios de comportamientos relacionados con el malestar.
- No mojar el pañal durante unas tres horas.
- Boca y lengua secas.
- Llanto sin lágrimas: clave en lactantes.
- Ojos y mejillas hundidos.
- Fontanela hundida (Zona blanda en la parte superior de la cabeza) en deshidrataciones severas.
- Falta de energía: Puede manifestarse como somnolencia o rechazo a jugar.
Aunque estos son los síntomas de deshidratación más comunes, no quiere decir que necesariamente cada vez que experimentes alguno de ellos tu cuerpo esté deshidratándose, pero es importante conocerlos para saber que puede ser una posible causa.

Causas de la deshidratación
Las causas de deshidratación pueden variar según la edad, el entorno y las actividades realizadas en nuestro día a día. Entre las causas más comunes de la falta hidratación corporal se encuentran:
- Insuficiente ingesta de líquidos, sobre todo en invierno al no tener esa sensación de sed debido al frío.
- Ejercicio intenso: Realizar actividades intensas o muy prolongadas pueden dar lugar a una pérdida de líquidos en exceso y muy rápida a través del sudor.
- Enfermedades: vómitos, diarrea e incluso la fiebre alta pueden hacer que nuestro cuerpo pierda líquidos de manera extremadamente rápida.
- Exposición a altas temperaturas: el calor incrementa el sudor, y, por tanto, la pérdida de líquidos.
- Enfermedades crónicas: la diabetes o algunos problemas renales e incluso la ingesta de algunos medicamentos, pueden alterar también el equilibrio hídrico del cuerpo.
¿Qué hacer en caso de deshidratación?
Si ves manifestado alguno de los síntomas de deshidratación, es importante poner remedio de inmediato para evitar complicaciones mayores. Algunas de las recomendaciones son:
- Beber agua si notas la boca seca o hace mucho que no te hidratas.
- Usar soluciones de rehidratación oral (SRO): Si no tienes una solución ya preparada, puedes mezclar agua, una pieza de sal y azúcar.
- Incluye frutas en tu dieta: algunas como la sandía, el melón o la naranja pueden reponer nuestro cuerpo de líquidos y electrolitos evitando males mayores.
- Evita café y alcohol: estas bebidas empeoran nuestro porcentaje de líquidos corporales.
- Busca sombra o lugares frescos: si estás en un entorno con temperaturas elevadas y prevés tiempo en esta situación, busca lugares con sombra para bajar tu temperatura corporal.
- Establece una meta de hidratación diaria y cúmplelo, aunque no tengas sed. En caso de diarrea, vómitos o ejercicio intenso, se recomiendan rutinas de hidratación de 15 o 20 minutos como máximo para evitar la deshidratación.
Si tienes dudas, no tienes claro si los síntomas son deshidratación o éstos son más graves (pérdida de conciencia, convulsiones, fiebre de más de 38,8º, respiración rápida, la persona no mejora…) , se recomienda siempre consultar directamente con un profesional, ellos podrán detectar y tratar en caso de que fuese necesario.
Actuar de forma eficiente y rápida ante los síntomas de deshidratación puede prevenir complicaciones graves como golpes de calor, desequilibrio electrolítico e incluso el daño en órganos.
Fuentes principales:
https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/000982.htm
https://www.mayoclinic.org/es/diseases-conditions/dehydration/symptoms-causes/syc-20354086
https://www.msdmanuals.com/es-es/hogar/trastornos-hormonales-y-metab%C3%B3licos/equilibrio-h%C3%ADdrico/deshidrataci%C3%B3n
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